El regreso del Comendador

"Sobre la decoración de los exteriores"

Andrés Añón Serrano

El éxito de El regreso del Comendador dependerá, en gran parte, de la implicación de todo el vecindario. El entusiasmo es general y conviene ponerse manos a la obra para que el evento sea espectacular.

Será pues conveniente que la ambientación de los exteriores de todo el recinto ferial esté en consonancia con lo que allí se representa. El GEMA, junto con el Taller de Empleo, está preparando el diseño de carteles, estandartes, escudos heráldicos y otros elementos decorativos que nos trasladen al siglo XVII. Hará falta también, que los residentes en el recinto dispongan o confeccionen elementos que ayuden a decorar los edificios y a disimular elementos disonantes en el tiempo.

Damos aquí algunas orientaciones:

- Utilizar adornos florales, macetas, yedra cortada en las aceras, paja, etc.

- Colgar mantones o cubiertas en los balcones como símbolo festivo.

- Disimular las cajas de contadores, que tanto abundan en las fachadas, con celosías de madera, telas de arpillera, cortinillas, etc.

- Tener abiertas las persianas metálicas u ocultarlas mediante cortinas, alpacas de paja, sacos rellenos, etc.

- Los comercios pueden disimular la rotulación moderna con otra superpuesta en madera pintada o tela. Colocar entoldados en la calle con tela de arpillera o banderines con la cruz de malta que proporcionará la Comisión organizadora. Adecuar los interiores en estilo rústico, etc.

- Los puestos callejeros han de ser tan sencillos como un cañizo sobre caballetes. La comisión proporcionará bolsas de embalaje con el logotipo del comendador.

Cualquier idea a este respecto será bien recibida.