LA PARROQUIA: Últimamente, nuestra parroquia ha dado una vuelta de tuerca admirable, un cambio de imagen que le favorece de forma grata. Ya no sólo por la llegada a su añorado y hasta hace poco solitario pedestal de la imagen de San Juan Bautista y por su espectacular y resplandeciente iluminación, que la ensalza más aún si cabe, sino por la llegada de nuestro nuevo párroco, Alfonso. Para los masinos el cambio en poco periodo de tiempo ha sido notable. Hemos sido sorprendidos, porque ya hace mucho que no teníamos a un sacerdote de talante abierto, dispuesto a facilitar las cosas e intentar complacer en la medida de lo posible y lo justo a sus feligreses. Los últimos ejemplos han sido las dos bodas que se han celebrado en la ermita de Sta. Flora, tradición que se había prohibido porque sí, por el cumplimiento de una misteriosa orden canónica que por lo visto y gracias a nuestro párroco, puede ser más flexible de lo que aparentaba. En los tiempos que corren, con un claro distanciamiento de los feligreses hacia la institución eclesiástica, abrirse, ser flexible y comunicativo es la mejor manera de recuperar la fé perdida al clero.
FÚTBOL-SALA: De la labor de este grupo de personas dispuestas a mantener el equipo de fútbol-sala contra viento y marea, la verdad es que no las mecionamos tanto aquí como realmente merecen. Lograr mantenerse en la nueva categoría de Primera Nacional B, codeándose con los mejores, llegando durante la temporada a los primeros puestos de la tabla para acabar a mitad entre otras cosas por sus muchas bajas, repetir este año con el esfuerzo económico que ello conlleva, y no contentos con esto crear un segundo equipo en Autonómica para buscar nuevas promesas masinas e iniciarlas en el mundillo de la competición y convivencia del club de cara a un futuro poco lejano, son ejemplos de tenacidad, tesón, confianza, paciencia y saber estar de una directiva que año tras año mejora y madura, y con su experiencia logra la estabilidad que cualquier club que se precie necesita.
Asimismo, la importancia que tiene apoyar este proyecto de forma económica y patrocinio llevado a cabo por empresas y entidades de aquí, son de alabar y por ello mencionar como ejemplo a seguir por otras empresas y entidades en un futuro.
Por último, pedir a la afición que siga acudiendo al pabellón a animar a estos chicos en los buenos y en los malos momentos, porque esa es la labor de un buen aficionado, y no sólo a nuestro equipo de Primera para que siga manteniéndose en la brecha, sino a los jóvenes de Autonómica que luchan por un reconocimiento y un apoyo que de sobra se han ganado ya.
